2020 o el año de hacer foco

eclipse de sol en capricornio

No estaba ni muerta ni de parranda, he estado abducida trabajando como negra gracias a la convención capricorniana que está formándose en el cielo (y lo que falta). El fin de año está cerrando con muchas exigencias para todos, con liberación de demonios internos incluida y con el anhelo de reconstruirnos de una manera mucho más sólida, libre y auténtica.

Faltan todavía unos días para que acabe el año pero ya desde noviembre hemos estado sintiendo por dónde viene la cosa en el año del foco. Y es que enero nos va a despertar bien temprano, nos va a confrontar con nuestras metas, nos va a preguntar con actitud de policía en interrogatorio: ¿EN VERDAD QUIERES CONSTRUIR ESTO? ¿QUÉ TAN COMPROMETIDO ESTÁS CON TU SUEÑO? 

Pero el mes Sagitario nunca nos deja morir y nos ha dado este mes un hálito de esperanza. Una señal, una lucecita, un momento pentecostés, un #AmigaDateCuenta. En mi caso vino repleto de milagros. Tenía tanto trabajo (y seguía inventando más) que mi alma sabia hizo bien en encerrar a mi lado workaholic en el clóset para llevar mi cuerpo al yoga y al cojín de meditación porque, amiga, bájale dos. 

Y este es un efecto que podemos estar sintiendo con mucha fuerza en este momento. Quizás muchos están preguntándose ahorita «¿quién se ha llevado mi éxito?». Y es que desde el revolcón loco de Mercurio retrógrado en Escorpio en noviembre hemos estado cuestionando seriamente nuestras bases, resintiendo el cansancio y preguntándonos ¿pero cuánto más me tengo que esforzar para que lo que deseo pase? 

Y aquí es donde yo he tenido mi revelación.

¿En verdad necesito hacer tantas cosas para sentirme exitosa?

Tengo todos estos proyectos, pero ¿tengo que hacerlos TODOS en una sentada?

¿Qué es lo que realmente necesito y deseo para ser feliz?

Miro atrás y mi propia vida me ha dado la respuesta: trabaja con constancia y disfruta el camino. Si no, no merece la pena el esfuerzo.

En la meditación y los movimientos lentos de mi práctica de yoga me he encontrado una vez más con lo que realmente importa. Muchos planetas en Capricornio en el cielo pueden exigirnos como si fuéramos marines en entrenamiento, pero frente a toda esa presión podemos parar y preguntarnos ¿por qué me estoy haciendo esto? ¿Qué pasa si voy más lento? ¿Qué pasa si respiro? ¿Qué pasa si digo que no?

Es conveniente hacer estas reflexiones ahora por varias razones: 

  • Estamos en temporada de eclipses, que siempre traen cambios inesperados a nuestras vidas. Una vez más nos toca soltar lo capricorniano, justamente a la jeva workaholic obsesionada con sus metas o más bien entrenarla para que trabaje por lo que es realmente valioso. ¿Y qué será eso? Pues no necesariamente es lo que hemos aprendido que tenemos que alcanzar. Quizás es hacer foco en algo que sea más significativo y valioso para nosotros en este momento. No tengamos miedo a cuestionar las metas que nos habíamos propuesto. De repente ya no queremos eso. Quizás esa meta ni siquiera era nuestra, sino que fue aprendida. La palabra clave es: simplificar.

 

  • Júpiter el Don Regalón del Universo entró en Capricornio y estará ahí un año. Él nos va a ayudar a manifestar eso que visualizamos y soñamos en el 2019 pero para eso tenemos que decirnos la verdad y creer en ese proyecto o anhelo para poder materializarlo.

 

  • En enero va a ocurrir una conjunción poco usual y muy disruptiva. El 12 de enero habrá una conjunción Plutón/Saturno, la gente a la que más le gusta el poder en el zodíaco y de paso, este encuentro va a ocurrir en el signo de las estructuras, la autoridad, el status quo. Variaciones del mismo tema. Las bases se mueven y mucho para que se quede en pie solo lo que es valioso. Palabra clave: soltar.

 

  • El 11 de enero se pone directo mi amigo Urano, ese gato cínico que tumba el vaso de la mesa mientras te mira fijo a los ojos (mira cómo te lo rompo, humano tonto). Esas reflexiones que hemos hecho en los últimos meses sobre nuestro valor, merecimiento y deseo ahora pueden manifestarse con más fuerza gracias a la ayuda del planeta de la evolución. Palabras claves: gracias, me lo merezco

 

 

¿Qué podemos hacer para salir fortalecidos?

Hacer foco en lo importante. 

Viene la Navidad y podemos contagiarnos de esa energía de familia, hogar y amigos que nos recuerdan el valor de la raíz. Tenemos la oportunidad de desear desde el corazón y no desde el ego. De pedir amor de verdad y no el anillo pa’ cuándo. Un hogar y no solo una casa. De pedir amor propio y no el cuerpo que hemos creído que debemos tener para ser hermosas. De sentir nuestros deseos más que pensarlos. De respirarnos con paciencia abriendo espacio para crecer y hacer raíz en nuestro ser. Y de entregarnos a la vida, confiando, para que que llegue lo que realmente necesitamos y merecemos y que a veces ni nosotros mismos sabemos qué es.

 

Mi mantra de la temporada es de mi amada Neris López, terapeuta y amiga de @Ecosalud que se convirtió en luz en este 2019: «lo que es de Dios es fácil«. Yo ahora cuando pido le digo a la vida: si esto es un deseo del alma, ayúdame. Y lo suelto. Cada día descubro que no hay mejor estrategia que fluir y aceptar cada momento.

Capricornio es la autoridad. Y ya que la estamos cuestionando, ¿por qué no nos proponemos

Comenzar a conectar y obedecer a esa autoridad interna, ese pequeño Dios o Diosa que nos habita y construir una vida más dulce desde su inspiración y guía? 

Parece un bonito propósito para el año del foco. 

Estoy muy agradecida con este año que se va y con ustedes por leerme y mandarme su cariño siempre. Estas palabras conducen mi amor y mi deseo de que en el 2020 seamos todos más libres y felices, pensando menos y amando más.

¡Feliz Navidad! 

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